MÁS DERECHOS QUE DEBERES

Hace unos días, mientras esperaba en la calle que otra persona terminase de hacer su gestión en el cajero, fui testigo de un curioso movimiento ciudadano. Siempre tuve la sospecha de que algo así pasaba pero nunca lo había visto. Hasta ese día. Una señora de mediana edad, delgada, con chaqueta de punto, falda gris…