PERDIDA BAJO UN TREBOL DE CUATRO HOJAS

Era así una vez en un reino, una gran amiga me regaló por mi cumpleaños una preciosa Ranita de abalorios realizada por ella. Pero una noche se perdió. Y 

pese haber buscado detenidamente a la Ranita por todas partes, no la encontré.

 

A la mañana siguiente, fui a coger el coche aparcado en el jardín de mi casa para bajar a la Villa de Raxó. Al bajar la vista antes de entrar en el coche… ¡Sorpresa! ¡Encuentro la pequeña Ranita debajo de unos tréboles!

Pero aun falta lo mejor pues, por algún motivo se me dio por contar las hojas del trébol que escondió a mi ranita perdida y… ¡Cuatro hojas! ¡El trébol tenía cuatro hojas!



Y así, colorín colorado, termina la historia de la Ranita que fue rescatada por su Princesa.






PD: Pese haberla besado en repetidas ocasiones, la rana no se convirtió en Príncipe.




Moraleja: la suerte existe, los Príncipes no.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s